The great State of Texas
- Jun 6, 2016
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Hoy cumplo mi primer mes viviendo en San Antonio, la segunda ciudad más grande de Texas, y lo quiero celebrar escribiendo sobre lo que, hasta ahora, me ha cautivado y enamorado.

Cuando decidí venir a Texas no sabía con qué me iba a encontrar. Las películas habían creado una imagen muy vaquera en mi mente. Gigantescos ranchos en medio de la nada, imponentes caballos corriendo sin rumbo, hombres con pelo largo y barba usando botas de cuero y diferentes tipos de sombreros, muchos desiertos, cactus por todas partes, pueblos fantasmas y cerveza, mucha cerveza.
Bueno, pues hoy doy fe de que en Texas, o por lo menos en los lugares que hasta hoy he visitado, la gente sí se viste con botas y sombreros (sin importar las altas temperaturas), hay ranchos por todas partes (pero no viejos y dejados como los de las películas), los cactus aparecen en medio de los parques y a los lados de las carreteras , no he visto desiertos (todavía) ni tampoco pueblos fantasmas. Y sí, ese cuento que dice que aman la cerveza es muy cierto, pero para sorpresa de muchos, también son amantes del vino. De hecho, a menos de una hora de San Antonio se encuentra una de las mejores áreas productoras de vino del Estado.

En fin, volvamos a mis primeras semanas aquí las cuales me han servido para explorar y, siendo muy honesta, acostumbrarme a vivir en un clima tan pero tan caliente (y eso que hasta ahora empieza el verano), y con tormentas eléctricas casi que a diario. Creo que eso es lo único que no me ha gustado de aquí, sus inclementes tormentas.
En fin, San Antonio cuenta con una importante población hispana, y cuando digo importante me refiero a que a donde se mire, se encuentra un latino. La ciudad es además el epicentro de la cultura texana, y como es tan famosa por ser centro turístico, sus principales destinos, tales como la Misión del Alamo, el River Walk y La Cantera, siempre están llenos de gente.
Al noroeste se encuentra el South Texas Medical Center, el mayor conglomerado de hospitales, clínicas, centros médicos y centros de terapias e investigaciones del cáncer de Texas (y casi que del país). La ciudad del Alamo, como muchos la llaman, es el hogar de una de las más fuertes concentraciones de bases militares de los Estados Unidos. Desde mi casa veo pasar esos mega aviones militares casi que a diario.
El Alamo o la Mision del Alamo queda en pleno corazón del centro de la ciudad, rodeado por museos, restaurantes y bares locales. Este edificio antiguo sirvió de capilla y fuerte para los texanos en la época en la que peleaban por su independencia contra Mexico. El lugar hoy por hoy se ha convertido en museo y abre sus puertas los 7 dias de la semana. Está rodeado por coloridos jardines y varios cactus. La entrada es gratis. Definitivamente, un lugar imperdible cuando se visita San Antonio.

Al lado se encuentra el Emily Morgan Hotel, uno de los tres hoteles más embrujados del mundo. No sé si es por la leyenda, pero cuando entré sentí una energía rara y un poco de escalofrío. Salí inmediatamente. Sin embargo es un hotel de lujo que ahora pertenece a la cadena Double Tree by Hilton, y en el que se han hospedado casi todos los presidentes de Estados Unidos.

Antes de venir a Texas todo el mundo me hablaba sobre el Riverwalk, o el Paseo del Río, y ahora entiendo por qué. Este rio, que bordea el centro de la ciudad, se acompaña por bares, tiendas y restaurantes, convirtiéndose así en una parte importante del tejido urbano y definitivamente una atracción turística por derecho. He ido unas cuatro veces y siempre he entrado a lugares diferentes. Allí no todo es comida mexicana, la oferta gastronómica internacional es muy fuerte. Se encuentra comida italiana, francesa, china, japonesa e incluso algunos de nuestros sabores latinos.

Otro lugar imperdible en San Antonio es el Hill Country, un extenso lugar que abarca miles de kilómetros; aproximadamente desde el borde norte de San Antonio, hasta las planicies en el noroeste de Austin. Muchos de los pueblos que allí se encuentran fueron fundados por inmigrantes alemanes a mediados del siglo XIX, dándole a esta parte del estado combinación muy interesante de tradiciones, cocina y arquitectura. Mi favorito hasta ahora es el pueblo de Fredericksburg, un destino en donde se puede recrear la cultura alemana en cada esquina. Su oferta culinaria, sus cervezas, tiendas de antigüedades y la amabilidad de su gente enamoran cada segundo. Definitivamente, uno de mis pueblitos favoritos en Estados Unidos.

Como pueden ver he explorado algunos de los lugares más importantes de San Antonio. Sin embargo, me falta ir a famosos destinos como Sea World, Texas Fiesta Six Flags, Houston, Dallas y a todos los rincones que guardan un poco del maravilloso tesoro cultural texano. En próximas entradas les contare más sobre esta aventura que hoy cumple un mes.


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